
La Constitución cumple 30 años pero la celebración resulta escasa, menos que a medio gas. Aparentemente hemos envejecido prematuramente conservando la vicios de la inexperiencia, aunando el cansancio de las viejas democracias y careciendo de la perspectiva de la tradición.
Quedan todavía heridas abiertas, pero acalladas, la tan invocada reconcialiación nacional se rompe tanto cuando el PP y su órbita se opone a que los perdedores puedan enterrar a su muertos como cuando se lanza en el revanchismo la memoria histórica por el PSOE-IU-Secesionistas, y en el medio como siempre las víctimas, convertidas nuevamente en moneda de cambio político.
La transición se hace en fases,requiere tomar sus tiempos, el 78 no fue estación de llegada sino de partida, con sucesivas paradas en este tren regional que es España.
Mientras un ridículo patán grita muerte al Borbón, espantajo, si atendiese más a las necesidades de los catalanes, pobre Cataluña en manos de quienes se ha dejado engañar.
Imagen: La Voz de Galicia (LVDG). Recorte del 6 de diciembre de 2008
No hay comentarios:
Publicar un comentario